por que no trabajo desde casa

¿Por qué no trabajo en casa?

Hace 24 h volví a la oficina. Volví a mi pequeño templo y además volvió parte de mi equipo bonito conmigo. Somos muy teletrabajo pero somos más de besos y abrazos (controlados y moderados por la situación pandémica).

Ayer volví a la oficina y me hice un té, sí, un té con el calor que está cayendo en Barcelona. Me puse una canción (que te comparto aquí abajo) y disfruté de 3 minutos de pensamiento cero patatero, paz mental y nada más.

Cuando acabó esta canción me vino la pregunta que más me hacen mis amigas y que más me he hecho yo en esta temporada: ¿por qué no trabajo en casa?

¿Por qué no trabajo en casa?

Os voy a hacer un listado de mis razones (que no tienen que ser universales, ni buenas para otros, pero que me funcionan).

Si lo pienso desde el 2013 he tenido oficina siempre, a veces en Pl Real, a veces en Gracia y en Londres en el Hub de Google para emprendedores (sí, esto os lo cuento en otro mail) y claro este confinamiento es la vez que más veces he trabajado en casa desde 2013, imagina…

  • Separar espacios me da paz mental

Vivo en un piso relativamente grande, incluso tiene un despachito con su puerta y su intimidad. Pero está al lado de mi habitación y cuando lo he intentado no he podido concentrarme bien allí. No es que sea yo una gourmet de los escritorios ni mucho menos, como alguna vez te he contado empecé a trabajar en la mesa de comedor de mi piso compartido. Desde que nació Lilia (mi peque) siento que necesito un espacio para ella, para gozarla y disfrutarlo, y un espacio para mi proyecto, para gozarlo y disfrutarlo igualmente.

Mi actual piso no me ofrece esa separación física, y por ello me busqué una oficina.

  • ¿Despacho o habitación del pánico?

Sí,  y es que el despachito que tenemos en casa ha pasado a ser la habitación del pánico. Nadie le hace mucho caso y ha acabado siendo lo que en catalán llamamos «la cambra o habitació dels mals endreços», y por tanto me ofrece -4 de paz mental. Además resulta ser la habitación interior del piso, con muy poquita luz natural y mucho menos si quiero cerrar la puerta.

De nuevo, tal vez en una vivienda diferente esto cambiaría

  • Tengo a Cris

Cris Morenete, mi compi de ofi es un apoyo FUNDAMENTAL para mi proyecto y sobre todo para mi persona. Cris es esa compañera de trabajo que aporta luz y un poquito de tranquilidad frente a cualquier situación. Además tiene visión (sí, la tía tiene una visión brutal) de cómo organizar el trabajo, de marca, de mensaje, de futuro, vamos se dedica al coaching de marca persona, no te digo más. Y si hay una razón por la que no dejaría mi oficina sería ver a Cris cada día, no sabéis lo que la he echado de menos durante el confinamiento.

  • Reuniones, formaciones, contacto humano

Seguro que podría alquilar un espacio para reuniones, formaciones y encuentros con mis clientes, y seguro que estaría bien, pero la sensación que los recibo en mi «casa del trabajo», en mi espacio, me da mucha alegría, es como que van a llevarse un poquito de el flow del espacio y me pone bastante contenta.

Así que cuando vengáis a una formación o reunión pensad que dentro de mi cabeza hay un baile de pueblo celebration mode.

  • I’m a f***ing PRO

Soy una PRO y para eso yo necesito tener un espacio de PRO, necesito darle a mi proyecto su propia casa, su espacio para crecer y experimentar.

Vaya, y estas son mis razones. Y no sabéis lo que he echado de menos mi oficina.

Todo esto os lo cuento con un té y un temazo.

 

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