fbpx

 Marketing Galáctico y + Humano

MARKETING BLOG_By Pat Carrasco

BLOG

Lo que he aprendido en el baño del aeropuerto

INDICE DE CONTENIDOS

Te estoy escribiendo desde un avión, joer con la magia del wifi por satélite.

Aquí me tienes, escuchando a Bon Iver y escribiendo este mail con un aprendizaje de los raros, raros, raros. Pero de los potentes, Cosmonauta

 

Pues bien, justo antes de subir a este avión me he encontrado en el baño del aeropuerto, haciendo una cola bastante larga, y justo delante de mi una señora con 3 maletones grandotes.

 

Estábamos en la cola y yo la observaba, era imposible que sacara esas 3 maletas del carrito (que no cabía en el pasillo) y las entrara en el baño.

 

Estaba observándola y pensaba: “necesita ayuda”. Así que se la he ofrecido. Sin éxito. Porque no nos hemos entendido. Ella no hablaba castellano, ni inglés, ni francés. Y yo no hablo ruso.

Así que la mujer ha cogido las 3 maletas y p’adentro. Ha sido una mega lección de vida: la ayuda se pide cuando se necesita.

 

Y es que año me están pasando muchas (pero muchas) cosas. Y no todas buenas. Y una de ella desembocó en tremenda crisis de ansiedad, que tuve la suerte de poder vivir acompañada por una amiga del alma que me ha conectado con una necesidad básica right now para mi, Sample y es la de pedir ayuda cuando no puedo con algo.

 

Dejar de hacerlo todo sola para pasar a hacerlo de la mano de alguien, junto a alguien. Por ello me he apuntado a diversas comunidades de emprendedoras, eventos presenciales, incluso he montado mi propia comunidad (te cuento cuando la vuelva a abrir). Además en 2 masterminds y todos los proyectos nuevos que me llegan son con socias/os.  Y lo que es más importante cada vez que no puedo pido ayuda, sin esperar al “no puedo más”, al petar.

 

Y ese va a ser mi propósito para este 2024: darme ayuda y también, darte espacios para que tengas esa ayuda. En mis dos programas (Nebulosa y Órbita Mercurio) voy a incoporar los grupos de ayuda, la tribu y yo voy a estar más presente que nunca.

 

Voy a entrenarme a pedir ayuda y te invito a que entrenes para pedirla.

 

Y así acabo este mail, pensando en la señora rusa que necesitaba ayuda, y no la pidió. No seas la señora rusa.

 

Ah, y de regalo va una de esas canciones que me emocionan. Porque sí. Porque tú lo vales

 

¡Gracias por haber llegado hasta aquí!

Y si te apetece contarme qué te ha parecido esta news, darle a responder y te leo 🙂

Scroll al inicio