El coste emocional del un lanzamiento 📈 Copia

Nadie me lo había contado, pero sí, hay un coste oculto en un lanzamiento.

Y yo hice mis cuentas y cálculos, si quiero vender 5 tengo que invertir 1 y para eso tengo que tener 1 landing y un sistema de pago que me va a costar 8.

MARAVILLOSO, todo esto es dinero, fantástico! Hago una inversión dineraria y listo.

🚀 Y de repente llegó el mes del lanzamiento 🚀

Y tenía mis tareas (soy buena alumna de mi misma) todas listadas, algunas ejecutadas y revisadas, algunas por ejecutar y otras por revisar. Así que agenda en mano empecé a repartir tareas y llegó lo inesperado: el CORONAVIRUS estaba en todos lados 🦠.

La primera semana nos pilló mal, mi equipo desperdigao en el teletrabajo, que aunque es la norma, en este primer GRAN LANZAMIENTO íbamos a potenciar la presencialidad para ir todas a una. Yo colapsada con lo que estaba pasando, decenas de clientes que me llamaban agobiados con la situación, mogollón de mails de gente que incluso no conocía pidiéndome consejo y yo tenía ya mis webinars de captación activados, no era recomendable parar el lanzamiento.

El domingo, el primer domingo de encierro, lloré, y lloré mucho.

Y no lloré porque me daba la sensación que me iba a estampar, que gran parte del trabajo que quedaba por hacer necesitaba su tiempo, pero a la vez necesitaba empezar a mostrar la nueva Pat Carrasco & CO 👩🏻‍💻 y asentar lo que ya llevábamos 1 año trabajando, el pivotaje de empresa de perfil agencia 360º dedicada a empresa grande, a empresa de perfil agencia digital dedicada a democratizar el marketing para PYMES y gente que empieza.

Y  necesitaba hacerlo con cierta celeridad porque había invertido mogollón de tiempo y dinero en hacer ese cambio, los ahorros de mi empresita empezaban a ser menores y yo también había perdido algunos clientes. Sin ser un drama mi tesorería me indicaba que no tenía 3 meses y menos con la incertidumbre que se nos venía.

Lloré porque tuve miedo y porque vi que lo que se venía era para tiempo. Así que decidí retrasar 15 días el lanzamiento, calentar mucho a mi base (yes, os hice muchos ojitos) y seguir con él. Me apoyé en mi equipo y les pedí flexibilidad y fue lo que me dieron. Wonderful ♥️.

Y luego vino la locura: le di al ON y flipé con lo de rápido que pasa, cuando mis clientas/es me lo contaban yo pensaba que era miedo, pero no, es que el tiempo se acelera.

Y sí, ha tenido un coste emocional inmenso, primero porque básicamente durante 3 semanas he tenido que dejar en segundo plano a mi familia, una familia con la que por la situación estaba conviviendo y compartiendo espacio 24 h al día conmigo. Os juro que me he encerrado en el baño a grabar stories pero también a llorar pensando que mi hija veía Doctora Juguetes en loop y yo estaba preocupada por la secuencia de ventas.

He llorado y he batallado internamente mogollón porque he sentido que no llegaba a todo, porque he visto (literalmente) frente a mi mesa de oficina a mi hija aburrirse, llorar, ver la tele, sentirse sola, he estado perdida porque mi marido que me apoya ciegamente me ha preparado la comida cada día, porque he tirado la cuerda de mi equipo mogollón y no debería haberlo hecho tanto. Y eso es también un lanzamiento.

Pero… Pat si has acompañado a más de 10 emprendedores en los últimos 18 meses en lanzamientos, ¿cómo te puede pasar esto a ti? Pues porque a pesar de la planificación han habido cosas que se han modificado last minute (yes, yo también la cago) y de otro lado el coste emocional que implica el (auto)lanzamiento es altísimo, a ver cómo me vendo yo por el mundo como experta en embudos, facebook ads y lanzamientos si los míos no funcionan… Y de otro lado porque además yo estoy pivotando el negocio.

Un negocio digital tiene muchas luces

Trabajas desde donde quieres y cómo quieres, ayudas a mucha gente, puedes incluso automatizar una parte, a la larga puede generarte los FAMOSOS INGRESOS PASIVOS pero eso no pasa de hoy pa’mañana. El lado oscuro es ese inicio de dudas, de sombras, de cagadas, de trabajar una marca (hello, no puedes tener negocio digital sin una marca), de generar confianza en tu potencial cliente.

El resumen de todo esto es que el lanzamiento ha sido exitoso y hemos llegado a objetivos. De hecho los hemos sobre pasado.

Pero quiero contarte que hay una inversión que no te cuentan: la inversión emocional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *